Alergia a Ácaros del Polvo
La alergia al polvo doméstico suele estar relacionada con la hipersensibilidad a los restos de los ácaros del polvo, artrópodos microscópicos que encuentran en las viviendas un entorno favorable para proliferar.
La alergia al polvo doméstico habitualmente se debe a una hipersensibilidad a los restos de los ácaros del polvo, artrópodos microscópicos que tienen su propio ecosistema en el polvo de las casas, almacenes, granjas y otros espacios interiores.
Su población no es estática. Cuando existen buenas condiciones de humedad y calor, como ocurre en primavera y otoño, o durante el invierno en casas cerradas, su proliferación puede ser más intensa.
Los ácaros se localizan preferentemente en los lugares donde las personas pasan más tiempo. Por ello, el dormitorio es una de las zonas más importantes para aplicar medidas de control ambiental.
Medidas principales en el dormitorio
El dormitorio debe mantenerse lo más sencillo, ventilado y fácil de limpiar posible.
- Limitar el número de muebles al mínimo imprescindible. Son preferibles los muebles cerrados y separados de la pared para poder limpiar la parte posterior.
- Evitar alfombras, moquetas, cortinas, tapicerías, pósters, libros, peluches y juguetes, ya que aumentan la acumulación de polvo y la presencia de ácaros.
- Realizar la limpieza con un paño húmedo y ventilar completamente el dormitorio, preferentemente a diario.
- Después de ventilar, cerrar puertas y ventanas durante el resto del día para reducir la entrada de polvo y partículas.
- Evitar el uso de insecticidas y ambientadores.
- Utilizar fundas protectoras en el colchón y lavarlas semanalmente.
- Evitar colchones o cojines de lana, así como colchas y edredones de plumas.
- Ventilar la ropa guardada en el armario antes de utilizarla.
Resto del domicilio
Además del dormitorio, conviene revisar el conjunto de la vivienda y reducir las superficies que acumulen polvo.
Evitar acumuladores de polvo
En general, se deben evitar objetos o superficies que acumulen polvo, como moquetas, muñecos, tapicerías y elementos textiles difíciles de limpiar.
Sofás y butacas
Debe prestarse especial atención a sofás y butacas. Es recomendable aspirarlos cada 2 o 3 días.
Situaciones especiales
Los viajes largos y las estancias en casas cerradas durante tiempo prolongado pueden aumentar la exposición al polvo acumulado.
Hay que tener cuidado si se realizan viajes largos, ya que puede haber polvo en la tapicería de los vehículos. También se debe prestar atención si la persona alérgica se aloja en una casa que ha estado cerrada, como una segunda vivienda.
En estos casos, es recomendable realizar una limpieza importante al menos 24 horas antes de que entre la persona alérgica.
Otras medidas de control ambiental
Pueden utilizarse recursos complementarios, siempre sin descuidar las medidas básicas de limpieza y ventilación.
Acaricidas
Pueden formar parte del control ambiental, siguiendo siempre las indicaciones adecuadas.
Aspiradores especiales
Algunos aspiradores y filtros pueden ayudar a reducir partículas presentes en el ambiente.
Fundas protectoras
Las fundas de protección para cojines y colchón pueden ser útiles dentro de una estrategia global.
