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Información médica

Alergia a Esporas de Hongos

Las esporas de hongos son partículas microscópicas capaces de flotar en el aire y penetrar en las vías respiratorias. En personas alérgicas pueden provocar síntomas, especialmente en determinados ambientes y épocas del año.

Los hongos son seres vivos formados por redes microscópicas de filamentos. Pueden vivir sobre la vegetación, pero también colonizan y degradan numerosos sustratos como papel, cuero, alimentos, harina, paja, leña, frutos secos o pinturas.

También forman parte del llamado polvo de la casa. Los hongos se reproducen por esporas, partículas microscópicas que pueden permanecer suspendidas en el aire y penetrar en las vías aéreas.

Las esporas pueden provocar síntomas respiratorios cuando son inhaladas por una persona alérgica. Algunas necesitan agua libre, como lluvia o inundación, para propagarse; otras son transportadas por el viento cuando disminuye la humedad.

Cuándo suelen aparecer los síntomas

Aunque las estaciones más problemáticas suelen ser el verano y el otoño, muchos pacientes presentan síntomas durante todo el año.

Mayor presencia ambiental

Las esporas pueden ser mucho más abundantes en la atmósfera que los pólenes, aunque su capacidad alergénica suele ser inferior.

Factores meteorológicos

Fenómenos como el viento o las tormentas pueden provocar aumentos de esporas en la atmósfera.

Factores que deben tenerse en cuenta

En la alergia a hongos es importante valorar el entorno habitual del paciente: las condiciones interiores de la vivienda, la zona donde vive y su actividad profesional.

Deben considerarse situaciones como zonas con cultivos de cereales o fruta, industrias como deshidratadores de alfalfa o harineras, y profesiones con contacto frecuente con cuero, harina, grano, fruta almacenada, paja o aves.

Hongos que causan alergia con más frecuencia

Algunos hongos se relacionan más con el exterior y otros principalmente con ambientes interiores.

Alternaria Principalmente exterior
Cladosporium Principalmente exterior
Aspergillus Más frecuente en interior
Penicillium Más frecuente en interior

Normas ambientales para pacientes alérgicos a hongos

Las medidas preventivas se centran en reducir la humedad, ventilar correctamente y evitar focos donde puedan proliferar los hongos.

  • Evitar lugares o elementos infestados por hongos, como subterráneos, bodegas, hojarasca, pajares o zonas donde se corte césped.
  • Evitar una humedad en casa superior al 40%. Es aconsejable controlarla con un higrómetro y utilizar deshumidificadores o aire acondicionado limpio si es necesario.
  • Ventilar la casa a diario, también durante el invierno.
  • Utilizar una calefacción que no provoque condensación, por ejemplo cristales mojados por dentro.
  • Ventilar adecuadamente baños y cocina, evitando que la humedad pase al resto de la vivienda.
  • Vigilar que no aparezcan hongos detrás de muebles, dentro de armarios, en lavabos o en la cocina.
  • Evitar plantas de interior, ya que la tierra húmeda puede acumular hongos.
  • No segar el césped ni manipular restos vegetales.
  • Sacar de casa o aislar correctamente materiales que acumulen hongos, como grano, harina, frutos secos, patatas o paja.
Nota: en pacientes alérgicos a hongos, el control ambiental es especialmente importante porque los focos pueden encontrarse tanto en el exterior como dentro de la vivienda.
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